jueves, abril 05, 2007

Cuando nadie nos vea



Cuando nadie nos vea
entra en mi cuarto,
desnuda de alma,
colmada de fuego.

Sube a mi alma y cabalga,
liberada de infortunios
despojada de miedos.

Gime pero como niña,
da lugar a tu innata ternura
y sea tu expirar junto oído.

Y que tu lengua marque tu nombre en mi piel,
por siempre,
como un sello,
como un membrete,
y al final, cuando erupcionen los volcanes,
sé mi paz,
sé mi torrente...

1 comentario:

Caliope dijo...

Cuanta poesía, me encantó este, muchísimo...

Besos